Publicada el 16 de septiembre de 2022

El depósito controlado de Can Mata en Els Hostalets de Pierola, Barcelona, sigue avanzando en sus obras para convertirse en uno de los centros de tratamiento más grandes de España. En la actualidad, produce más de 40 millones de metros cúbicos de biogás bruto al año. En un futuro, a corto plazo, este proyecto se convertirá en una de las primeras iniciativas de producción de gas renovable a partir de biogás procedente de residuos.

Recientemente hemos iniciado las obras de la nueva planta de upgrading que permitirá inyectar anualmente 70.000 MWh de biometano a la red gasista, evitando así la emisión de 17.000 toneladas de CO2 cada año. Por tanto, podemos decir que en Can Mata se avanza hacia un futuro más sostenible.

Con el objetivo de seguir avanzando hacia un futuro más limpio, se ha finalizado la construcción de la última celda de vertido del actual vaso en operación del depósito. Es por eso por lo que el equipo de PreZero España lleva trabajando meses trabajando en los trámites para la autorización de la futura ampliación.

Dicha fase de explotación aumentará la capacidad de producción hasta los seis millones de metros cúbicos, distribuidos en cuatro nuevas celdas de vertido que ocuparán catorce hectáreas. En la actualidad, se encuentra en fase de explotación y será necesario acometer unos complejos trámites urbanísticos y ambientales. Una vez se disponga de las preceptivas autorizaciones se podrán acometer las obras de construcción de las nuevas celdas, que se prevé duren año y medio.

Esta nueva ampliación, permitirá el mantenimiento de la actividad de PreZero del depósito controlado de Can Mata, pudiendo así seguir prestando un servicio eficiente y de calidad a nuestros clientes.

Más de tres décadas de historia

El depósito ofrece el servicio de eliminación de residuos no peligrosos a clientes públicos y privados desde hace más de 30 años y está situado en un enclave idóneo por su baja permeabilidad del suelo y su conexión con el área metropolitana de Barcelona.

Las instalaciones ocupan una superficie equivalente a más de 60 campos de fútbol y gestionan una media de 800.000 toneladas al año, lo que implica que, desde su apertura en 1990, se han depositado más de 20 millones de toneladas de residuos no peligrosos.

Además, el depósito dispone de unas modernas e innovadoras instalaciones para el tratamiento de lixiviados, con capacidad para 60.000 metros cúbicos anuales, del cual obtenemos unos 15.000 metros cúbicos de agua tratada que se reutiliza en el riego de caminos y zonas ajardinadas. También es una fuente de energía renovable y es que, en la actualidad, se extrae un promedio de 5.000 metros cúbicos por hora de biogás.

Más del 60% de dicho biogás se valoriza energéticamente, para la producción de calor y electricidad, podría abastecer a más de 20.000 hogares y reducir las emisiones de CO2 en más de 25.000 toneladas al año. Todo esto es posible gracias a un equipo humano formado por 30 profesionales que se esfuerzan, día a día, para dar un servicio de calidad a los clientes.

La nueva celda del vaso de vertido entró en funcionamiento el pasado mes de febrero

En febrero, la nueva celda del vaso de vertido empezó a ofrecer servicio para garantizar la actividad durante, al menos, los próximos dos años.

La celda, la mayor que se ha ejecutado en Can Mata hasta la fecha, tiene una capacidad de más de 2 millones de residuos, y ocupa una superficie de 9 hectáreas. Las obras han durado 8 meses y han supuesto la excavación de medio millón de metros cúbicos de tierras y la instalación de 100.000 metros cuadrados de geosintéticos. Todo ello siguiendo los exigentes estándares de calidad de PreZero España, certificados por importantes agencias externas.

El proyecto también incluye la ejecución de la completa red de desgasificación, y los sistemas de drenaje de lixiviados y aguas de lluvia. La obra se ha enfrentado a varios retos, entre los que destaca la ajustada planificación y su reducción en cuatro meses respecto a la fecha prevista.

Este hito se ha conseguido realizando trabajos en horario nocturno, dotando a la obra de un completo e innovador sistema de iluminación que permite realizar trabajos de obra y paleontología que desarrolla la prospección preventiva de las zonas a excavar.

Con el objetivo de optimizar la extracción de arcillas y tierras para terraplenes, se realizó un estudio integral del terreno que se plasmó en un modelo 3D que permitía identificar los yacimientos de arcilla apta para la impermeabilización y las capas aptas para terraplén. Esto ha permitido organizar, de forma más eficiente, los trabajos de excavación y la gestión de las zonas de acopio.

Los trabajos de construcción se han tenido que coordinar con la explotación del Depósito Controlado así como con los trabajos de prospección paleontológica preventiva que han supuesto la extracción de varios centenares de fósiles.

Escrito por Raúl Domínguez Llauro el 16 de septiembre de 2022

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