Publicada el 15 de julio de 2022

Francisco Martínez Párraga, Paco, lleva más de 25 años recorriendo las calles del centro histórico de Murcia, con su vehículo de limpieza, ahora eléctrico, su escoba y su recogedor.

Desde primera hora de la mañana podemos verlo realizar su trabajo, limpiando con esmero, como si se tratara de su propia casa, esas calles y plazas murcianas cargadas de historia.

Y su sonrisa puesta.  Que le acompaña siempre mientras trabaja. Es desde luego, un empleado habitual, muy unido a la vida de la ciudad, en una zona muy transitada, por lo que es normal que lo conozcan y no le falte con ánimo ese “buenos días” que por acá y por allá le llega y que él transmite con bondad durante su jornada.

Y muchos de esos “Buenos días” le llegan con voces de niños y niñas, que entran al colegio Cierva Peñafiel, situado en pleno corazón de Murcia, ya que, a esa hora, está terminado de adecentar la zona de entrada del centro escolar. También, desde los grandes ventanales que dispone el centro, se le puede observar limpiando la calle contigua al colegio, utilizada por el alumnado en el tiempo de recreo.

Mientras Paco realiza sus tareas diarias, en la escuela, los alumnos siguen su ritmo de aprendizaje. En una de estas aulas, la de 5 años de Infantil, están aprendiendo Valores. Adelia, directora del centro, les habla a los 25 alumnos que conforman la clase, sobre lo importantes que somos todas las personas en la sociedad. “Todos somos una pieza importante de un puzle”, les comenta. Tan importante es el director de una gran empresa, o de un colegio, como quien limpia nuestras calles. “Somos eslabones de una cadena unida, donde todos nos necesitamos y donde cada uno tenemos un papel importante”.

¿Qué pasaría si nuestro barrendero no limpiara nuestras calles? No estaría tan aseada y tan bonita, no podríamos pasear ni jugar, ¿verdad?

Esa misma mañana, a Adelia le han comunicado que Paco esta ingresado en el hospital con un problema de corazón, y así se lo comenta a los niños.

-¿Esta malito?, preguntan con su voz cándida y dulce.

– Sí, pero seguro que muy pronto se pondrá bueno y estará de nuevo por aquí. ¿Qué os parece si para mandarle fuerzas y agradecerle su trabajo le hacemos un dibujo?

Dicho y hecho. Láminas, colores. Genio, ingenio e ilusión. Y pintaron a Paco. Dibujos entrañables y creativos. Con esa ternura que sólo los niños son capaces de transmitir con sus delicados trazos. Y quedaron tan bonitos, que hicieron un álbum, con el propósito de entregárselo en cuanto volviera.

Y así fue. Afortunadamente, Paco volvió a sus tareas, con energías renovadas y muy contento por ello. No podía imaginar la sorpresa que iba a recibir el primer día de su reincorporación a su puesto.

Adelia, en representación de la clase de 5 años, salió a darle la enhorabuena por verlo de nuevo, Le entregó el libro y le contó la historia tan bonita de cómo había surgido.

No se pude describir con palabras la cara de Paco al pasar cada página del libro.  Sonrisas, lagrimas, sorpresa, felicidad. todo a la vez, a cada dibujo donde aparecía. Visiblemente emocionado, comunicó su intención de agradecer personalmente a toda la clase el bonito trabajo recibido.

El martes por la mañana, con un precioso ramo de flores y un detalle para cada niño, entró junto a la directora a la clase. La cara de los niños reflejaba una mezcla de alegría y sorpresa porque Paco estaba allí, con su libro, para darle las gracias por tan cariñoso obsequio. Les dedicó unas sencillas palabras cargadas de agradecimiento y felicidad.

Científicamente, no podemos afirmar que tan bello regalo pudo servir para arreglar el corazón de Paco, pero estamos seguros, eso sí, que le llenó el corazón de una alegría inmensa. Y eso, también cura. Y trasmite fuerza.

Ahora la necesita más que nunca. Ha sido abuelo. “En mayo nació mi nieta, Alma. De mi hija Carmen, que es un tesoro” cuenta más emocionado. “Es preciosa y muy chiquitica. Cuando sea un poquito más grande, le contaré esta preciosa historia”.

Niños y niñas, Gracias infinitas por tan hermoso trabajo. Gracias a vuestra tutora y a la directora del colegio público Cierva Peñafiel. por haber alegrado el corazón de todos nosotros.

Gracias Paco. Gracias por tu profesionalidad y buen hacer, Nos sentimos orgullosos de que formes parte del gran equipo del servicio de limpieza viaria.

Gracias a todos los profesionales que todos los días hacéis posible un municipio más limpio y cuidado.