21 FEB, 2022

La instalación, que se prevé comience a funcionar a finales de año, dará servicio a 26 ayuntamientos, contará con capacidad para tratar hasta 15.000 toneladas anuales de materia orgánica y otras 7.000 de podas y restos de madera.

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PreZero España ha sido adjudicataria, junto con otras empresas locales (Arias Infraestruturas, SA – Petrolam Infraestruturas, SL – Prace, Servicios y Obras, SA), de la obra de ejecución y puesta en marcha de una planta de biorresiduos en el municipio de Vilanova de Arousa (Pontevedra), por un importe de 15.109.215 euros (IVA incluido).

Esta instalación se integrará en la red de infraestructuras diseñada por la Xunta de Galicia para garantizar que la mayor parte de los ayuntamientos adheridos a Sogama, empresa pública encargada de la adjudicación, puedan acceder a la valorización de la materia orgánica mediante su conversión en compost.

Antes del 31 de diciembre de 2023, la recogida diferenciada de la materia orgánica debe estar implantada a través del contenedor marrón, según la normativa vigente. Si bien se trata de una competencia municipal, la Xunta pondrá a la disposición de las entidades locales los medios necesarios para que den debido cumplimiento a la legislación en vigor en el ámbito de los residuos, y se avance de forma decidida hacia el cumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje para el año 2025.

Características

La instalación, que se prevé comience a funcionar a finales de año, dará servicio a 26 ayuntamientos con 326.846 habitantes y contará con capacidad para tratar hasta 15.000 toneladas anuales de materia orgánica y otras 7.000 de podas y restos de madera. Se estima, además, que producirá alrededor de 6.000 toneladas/año de compost, que se destinará al sector agrícola como abono natural, en relevo de los fertilizantes artificiales.

La planta integrará la totalidad del proceso del compostaje de los residuos recibidos, que llevará a cabo en naves cerradas, comprendiendo todas las fases —pretratamiento, fermentación, maduración y almacenamiento—, así como los correspondientes tratamientos de aire y de aguas, haciendo uso en todo momento de las últimas tecnologías disponibles, tanto de encausado como de control de olores y ruido. La operativa industrial se alimentará con energía renovable a través de paneles solares, fundamentalmente.

Así, la planta de Vilanova, junto con la de Cervo (Lugo), Verín (Ourense) y Cerceda (A Coruña) —esta última ya en funcionamiento—, contarán con el apoyo de 13 plantas de transferencia a las que se dotará de una tolva específica para el trasvase de la materia orgánica. Serán 17 instalaciones en total con las que se dará cobertura a prácticamente todo el territorio gallego, propiciando que los municipios cuenten con una planta de biorresiduos o de transferencia a menos de 50 km de distancia.

Esta actuación cuenta con una cofinanciación de los Fondos FEDER como parte de la respuesta de la Unión Europea a la pandemia de la COVID-19, toda vez que repercute en la protección del medio ambiente y, en consecuencia, en una mayor calidad de vida.