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4 MAR, 2025
Las directivas medioambientales marcadas por la Unión Europea no dejan de ser un reto ambicioso protagonista de mesas redondas en las que profesionales del sector analizan las palancas necesarias para alcanzarlos. En el Congreso Nacional de Medio Ambiente Local, celebrado esta edición en la ciudad de Viladecans (Barcelona), Borja Martín, director de Negocio Público Norte, ha explicado que, para llegar a reciclar el 65% del residuo y solo llevar a vertedero un 10% (objetivos europeos para 2035), “necesitamos alrededor de 30 nuevas infraestructuras para tratamiento de residuo orgánico, fracción resto, textil y aparatos electrónicos, además de incineradoras para residuo no reciclable, así como mejorar las instalaciones actuales si queremos obtener mayores niveles de reciclaje”.
En los proyectos de construcción de estas instalaciones, las administraciones públicas, tanto locales como autonómicas, “deben ser conscientes de su papel relevante a la hora de agilizar las tramitaciones”. Tomando como ejemplo el caso de la incineración, “un proyecto público tarda entre 6 y 8 años en materializarse, desde su concepción hasta que entra la primera tonelada, y entre 4 y 6 años si es privado. Esto quiere decir que si empezamos hoy a construir estas plantas llegaríamos justos de tiempo a 2035”, ha señalado Borja Martín.
Además del papel esencial que desempeñan las administraciones, también es imprescindible el que juegan los ciudadanos a la hora de segregar en origen. En este punto, “creemos que el sistema debería premiar a aquellos que mejor separen en origen y asignar las contribuciones de la forma más justa posible priorizando siempre su reducción”.
Esto implica la implementación de políticas que reduzcan la generación de los residuos, puesto que “el residuo que no se genera, es el que cuesta menos gestionar y, por lo tanto, asignar a nivel de contribución”. Una vez producido el residuo, “debemos hacer lo posible por, antes de repartir dicho coste, tratar de reducirlo hasta el mínimo, con instalaciones más eficientes que nos ayuden a recuperar su valor material o energético”, ha concluido Martín.