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12 FEB, 2026
Los días 11 y 12 de febrero se ha celebrado en Toledo “RENMAD Biometano 2026”, la III edición de este congreso referente para el sector de los gases renovables en España. En un momento en el que nuestro país se posiciona como uno de los mercados de biometano de más rápido crecimiento en Europa, el evento ha reunido a los principales actores de la cadena de valor para analizar las oportunidades de inversión y los obstáculos logísticos y burocráticos que aún persisten.
Ruth Rivero, jefa de Estrategia y Proyectos de PreZero España, ha participado en la mesa de debate “Horizonte 2030: visión de la industria sobre el futuro del biometano”, donde ha aportado una visión realista sobre el estado actual del sector. A pesar de haber alcanzado un hito de producción de 428,2 GWh en 2025 (un 35% más que el año anterior), esta cifra apenas cubre el 0,12% de la demanda nacional. Ante el anuncio de más de 500 proyectos en cartera, ha advertido sobre el riesgo de una burbuja especulativa, señalando que “es vital priorizar la excelencia operativa, la base técnica y la integración real en el territorio frente a los 'proyectos de papel'; los modelos de negocio deben basarse en la gestión eficiente y no solo en la compra de residuo”.
El acceso a la red y el reto de la inversión municipal
Respecto a los obstáculos técnicos, Rivero ha identificado el acceso a la infraestructura de red como el principal cuello de botella actual: “Nos enfrentamos a un proceso administrativamente opaco e incierto donde el promotor asume todo el riesgo. Necesitamos una hoja de ruta clara que transforme la red en un facilitador”.
El reto municipal: el potencial de la fracción orgánica
Por otro lado, de cara a los objetivos de 2027 y 2035, ha subrayado que se estima una necesidad de inversión de aproximadamente 2.000 millones de euros para modernizar y construir nuevas instalaciones de tratamiento de residuos orgánicos, destacando que la colaboración público-privada es la vía fundamental para alcanzar estas cifras. Tal y como apunta Rivero, “dado que la mayoría de los municipios no tienen capacidad de inversión, el sector privado debe actuar como catalizador para garantizar el tratamiento de la fracción orgánica municipal en instalaciones financiadas por el sector privado”.
Para concluir, Rivero ha insistido en que el futuro del sector depende de una visión a largo plazo que priorice la excelencia técnica para consolidar el biometano como un vector real y sostenible de la transición energética en España.