2 NOV, 2022

La UTE PreZero-Urbaser, que resultó adjudicataria por el Ayuntamiento de Madrid del lote 3 del servicio público de recogida y transporte de residuos en la ciudad de Madrid, ha comenzado ya a prestar los servicios para más de un millón de madrileños. Los distritos que cubrirá son los de Arganzuela, Carabanchel, Usera, Puente de Vallecas, Villaverde y Villa de Vallecas.

El contrato, que ha entrado en vigor el pasado 1 de noviembre, tendrá una duración de 6 años. Su ejecución dará cobertura a una población de 1.053.244 ciudadanos, y recogerá anualmente cerca de 350 mil toneladas de residuos gracias a la labor que desarrollarán más de 600 trabajadores.

Sergio Cabellos, director regional de PreZero, ha recordado que «gracias a esta nueva adjudicación, Madrid dará un paso más para avanzar hacia la economía circular, a través de la recogida selectiva, dando una segunda vida a los residuos, entre ellos, los orgánicos que pueden transformarse en energía verde, como actualmente realiza la Planta de Tratamiento de Biogás de Valdemingómez para abastecer a más de 35.000 hogares y dar servicio a más de 4 millones de usuarios de la EMT al año».

Por su parte, Manuel Martínez, director nacional de Servicios Urbanos de Urbaser, ha señalado que “con la adjudicación del presente contrato, seguimos consolidándonos como una empresa referente en el sector y fundamental para la economía circular y la sostenibilidad en Madrid, gracias, además, a otros servicios que prestamos como el de SELUR o la limpieza viaria de la ciudad”.

Compromiso CERO emisiones

El servicio que desarrollará la UTE PreZero-Urbaser destinará el 94% de la inversión a la adquisición de nueva maquinaria para la renovación de la flota actual. Se incorporarán 145 nuevos vehículos sostenibles sostenibles, entre los que se encuentran 129 camiones propulsados por gas natural comprimido (GNC) y 16 vehículos eléctricos.

Como principal apuesta por la innovación, el servicio incluye la gestión de la flota mediante un sistema de informática embarcada, la cual permite optimizar los trayectos de recogida de residuos y mejorar la seguridad de los empleados y ciudadanos.

De igual modo, se incorporarán datos GPS en tiempo real para un control y medición constante del servicio desarrollado. Así mismo, también se instalarán sensores volumétricos en los recipientes de papel-cartón. Esto permitirá conocer la capacidad de llenado de los contenedores.

Estas integraciones contribuirán a aumentar la eficacia de los procedimientos establecidos, incrementar el rendimiento del servicio, mejorar la detección de incidencias, reducir el esfuerzo invertido por los operarios y optimizar las rutas de recogida para lograr que Madrid esté más limpia y menos contaminada.

Alineado con las directivas de la Unión Europea, el contrato incluye, entre otros servicios, la recogida domiciliaria y comercial del biorresiduo (orgánica), de restos y envases, pilas y baterías, ropa y vidrio. Asimismo, comprende servicios complementarios de recogida de centros sanitarios, mercados o animales muertos, la recogida de residuos de construcción y demolición, y la recogida puerta a puerta de cartón comercial.

Una adjudicación con importantes innovaciones

José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, presentó el pasado lunes 31 de octubre las principales novedades del nuevo servicio de «contenerización», recogida y transporte de residuos. El acto se desarrolló en la explanada del Puente del Rey, donde Martínez-Almeida ha estado acompañado por el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, la concejala de Moncloa-Aravaca, Loreto Sordo, y los responsables de los servicios de recogida de residuos de la ciudad.

Así mismo, el regidor ha hecho balance de las mejoras introducidas en el nuevo contrato que dota a la capital de un servicio más eficaz para recoger los 1,2 millones de toneladas de residuos que se generan anualmente en la ciudad.

Con la puesta en funcionamiento de este nuevo acuerdo, Madrid apuesta por un servicio centrado en el fomento de la economía circular, más sostenible en el transporte de los residuos, más accesible y con un menor impacto visual -en lo que se refiere a la homogeneización de los contenedores de residuos- para el conjunto del municipio.