Puede que solo veas un robot, pero lo cierto es que detrás de este carrito de limpieza viaria que ayuda al operario a ser más eficiente en su trabajo y a mejorar su ergonomía, hay todo un proceso de innovación que ha permitido que este proyecto sea una realidad.

Vayamos, primero, con las presentaciones.

Hola mundo, soy A1A3

A1A3 es el nombre de este robot que ya está en las calles de Barcelona.

Este carrito inteligente para la limpieza viaria está preparado para trabajar de cuatro maneras diferentes: siguiendo de manera autónoma al operario, aproximándose a él de forma autónoma, siendo asistido manualmente pero ajustando su velocidad al entorno, y de manera manual.

Para que esto sea posible, el A1A3 cuenta con diversas tecnologías y sistemas: navegación en tiempo real, percepción del entorno, algoritmos para evitar obstáculos, recogedor-pala de residuos automático, señales de operativa y de seguridad, desbloqueo de movimiento por deadmen, sistema de seguridad antirrobo, laboratorio móvil de medición de gases contaminantes CO, NO2 y O3…

Este robot, además, tiene una batería que aguanta más de 9 horas de autonomía y posee un modo de ahorro de energía.

La cultura de la innovación que los hizo posibles

Este robot surge dentro del contrato que PreZero tiene para la limpieza de Barcelona.

Iniciamos un proceso de reflexión con sesiones de creatividad para pensar cómo será la limpieza del futuro. Una iniciativa recurrente y con la que se busca no solo incentivar la investigación y creatividad, sino introducir una nueva manera de pensar y abordar los problemas dentro de la organización. Esa reflexión culminó con la idea de desarrollar un robot de ayuda al operario que mejorase la calidad del puesto de trabajo de los barrenderos.

De hecho, y según datos de la propia compañía, hay más de 100 proyectos que buscan tanto promover la innovación de forma constante y sistemática como crear riqueza de forma sostenible, mejorando la productividad y apoyando el desarrollo socioeconómico.

PreZero busca y fomenta tanto la innovación interna como externa. Así, para los propios empleados del grupo, está en marcha el programa Zurintaken, una iniciativa con la que se busca que cualquier empleado pueda proponer ideas innovadoras para resolver los grandes retos de la organización, de forma individual o junto con otros compañeros.

A nivel externo, se llega a acuerdos con otras entidades (públicas y privadas) para fomentar también esta cultura de la innovación y la creatividad. Algunos de estos acuerdos son con startups y para el desarrollo de proyectos visibles y viables como el del Robot A1A3.

De todo se aprende

Pero incluso de aquellos proyectos e iniciativas que no acaban teniendo un resultado, PreZero hace una lectura positiva, puesto que suponen también una vía de aprendizaje y experimentación que allanan el camino para que, en futuras iniciativas, no se cometan los mismos errores.

Por ejemplo, dentro de este mismo área de limpieza de Barcelona, se diseñó una solución para el desbordamiento de las papeleras que consistió en hacer una especie de anillos olímpicos, de manera que, con una sola papelera, se pudiera tener varias bolsas (hasta cinco) habilitadas para recoger residuos.

El diseño sirvió para aprender el proceso necesario para patentar una idea y también, para perder el miedo a innovar y proponer cosas diferentes. También sirvió para ver el respaldo a la innovación, a pesar de poderse considerar un fallo puesto que no se llegó a vender ninguna unidad.

Hubo que esperar a una nueva idea del mismo equipo, consistente en crear un laberinto por el que hacer pasar a los contenedores de basura para evitar que los jabalíes los volcasen para acceder a los residuos. La idea, probada con éxito, no solo fue patentada sino que, fue vendida y supera los 500 anclajes en Barcelona.

La innovación de un robot

Motivando e incluyendo a todo el equipo

Todas estas innovaciones se han producido dentro del marco del contrato de limpieza de Barcelona, un ayuntamiento que se ha mostrado receptivo a estas ideas.

PreZero, por su parte, busca que estas ideas surjan en cualquier punto de la organización y que desde ahí se muevan para poder hacerlas realidad. Para ello, se establece una red de contactos y se buscan las personas clave, con ese perfil tan necesario de intraemprendedor.

La organización, así, no solo detecta las personas que pueden tener buenas ideas, sino también aquellos otros que son capaces de idear cómo lograr materializar esos conceptos y la hoja de ruta a seguir.

Lo que está por venir

Este robot es un claro ejemplo de todo lo que aún queda por desarrollar y mejorar. Es posible que sobre este mismo proyecto se hagan mejoras —quizá en próximas versiones la escoba no tenga por qué tener botones y el robot sea capaz, por ejemplo, de responder a comandos de voz—.

Estaremos, pues, con los ojos y la mente abierta para idear nuevas soluciones de futuro con las que podamos construir un mundo más eficiente.

Fuente original: Ferrovial

Escrito por Xavier Mauri Orriols el 14 de enero de 2022

Tags: Innovación , Limpieza , Mantenimiento , Robótica , Seguridad y Salud